LA LECHE DE CASTILLA Y LEON
A la señora consejera de agricultura de Castilla y León, le ha sucedido lo que a Pablo camino de Damasco. Después de una caída que le ha llevado la luz de la verdad a su departamento, ha decidido lanzar al mercado una marca de leche, cuya sustancial diferencia es que debe ser perfectamente trazable dentro de su comunidad.
De esta forma, atención especial al sonido de trompetas y timbales que acompaña a la propuesta, se pretende apoyar con mejores precios a los ganaderos de la región.
Asombra que no se le haya ocurrido antes a nadie esta alterativa tan obvia y eficaz. Si produces, en las condiciones que se determinen, dentro de Castilla y León, debes obtener un precio por la leche superior a lo que ahora el maldito mercado te está pagando. Sencillo. Eficaz. ¿Por qué no montar una comercializadora de leche? Al fin y al cabo, nosotros somos la administración y: a) sabemos de todo, b) el dinero es público y c) algún favor tenemos que devolver, que los tiempos cambian y las nubes se levantan.
Y, desde la ignorancia del que tiene que ganarse los garbanzos compitiendo con otros a brazo partido, cooperando con quien así entiende el futuro y generando continuamente ideas, me pregunto: si los productores se aseguran una mejor remuneración y la comercializadora no va a cobrar más al consumidor por la misma leche que ya estaban produciendo, ¿cómo van a financiar esa mejora de la renta de los tan sufridos ganaderos?. Y, además, puesto que van a entrar en ese nuevo negocio, tendrán que hacer frente a otros costes e inversiones, ¿origen de la financiación?. Y dado el historial de calidad en la gestión de las empresas públicas, cuando se harten de perder dinero, ¿de donde van a sacar lo que deban para pagar las deudas generadas?. Y ya puestos, ¿cómo van a arreglar el desaguisado que crearán compitiendo con las otras empresas?. Privadas, por cierto.
No se mucho del sector, pero no me parece que, a la vista de cómo les va a las lácteas grandes y con muchos años de experiencia, sea el tipo negocio en el que yo recomendaría a inversores que confiaran su futuro. No hay una leche novedosa con prestaciones únicas, ni un nuevo canal revolucionario, ni marca, ni otro factor diferenciador que añada valor. Lo que seguro que si hay es un mayor coste.
Creíamos que lo habíamos visto todo en estos ocho años pasados y que, con el cambio y las circunstancias en las que estamos, se tomarían decisiones mejores. Pues no. Ni nos planteamos cambiar la forma en la que se hacen las cosas dentro del sector lácteo (producción más eficiente, creación de marca, distribución ajustada y sin oligopolio, internacionalización, I+D que se venda, etc.). Para qué si lo que se quiere es ganar elecciones.
Pablo se cayo y se dio una leche que cambio su vida. La Junta de Castilla y León se caerá y nos dará otra leche más cara y que empeorará la nuestra.
Fernando Bermejillo
Socio Director ASL








Comentarios
Quizás esto no hace sino distorsionar el mercado y perjudicar libre empresa.
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